Santa Clara: Una mujer de 89 años encontró su casa usurpada al volver de Buenos Aires

Perdió a su esposo, fue a Capital a cuidar de su hijo y por la cuarentena dejó su vivienda sola. Al volver descubrió que el vecino refaccionó la finca y no le permite ingresar.

9 de enero de 2021

Perdió a su esposo, fue a Capital a cuidar de su hijo y por la cuarentena dejó su vivienda sola. Al volver descubrió que el vecino refaccionó la finca y no le permite ingresar.

Un hecho indignante tiene lugar en Santa Clara del Mar, una mujer de edad avanzada perdió su hogar por una usurpación y cuando realizó la denuncia en la Fiscalía le dijeron que el tema puede resolverse en unos 30 años aproximadamente.

Irma Susana Ávalos tiene 89 años de edad y hace 32 años que vive en su hogar ubicado en Tito Ramos 1194 de la localidad costera de Mar Chiquita. La mujer perdió a su esposo y quedó sola. Antes de la cuarentena debió viajar de urgencia a Buenos Aires y dejó por un breve periodo de tiempo a su nieta al cuidado de su casa.

En ese lapso, el vecino de Irma –interesado en adquirir la propiedad- manifestó sus intenciones y ofreció comprarla, aunque nunca mantuvo un contacto formal con la propietaria. “Los vecinos le hicieron una oferta a mi nieta y le dijeron: váyase tranquila que yo le cuido la casa”, relató la mujer en dialogo con Búnker 91.9 FM.

Según explicó Irma “le hicieron una oferta a mi nieta, le iban a dar 100 mil pesos de seña y que lo esperara hasta fin de año que le iba a dar el resto del dinero”.

Y prosiguió: “ni me hablaron, ni me dijeron nada y volví porque una señora me contó que estaban arreglando mi casa. Este señor se metió, alambró, cortó los árboles, sacó el techo, las ventanas, la estaba arreglando para él. Llegué y le dije que vine a meterme porque es mi casa, vine con la escritura y todo y me respondió: ¡No, acá no vas a entrar!”.

Luego de notar las intenciones del hombre que ingresó al lugar sin contar con una documentación que respalde su accionar y con una promesa de pagar por el terreno, la mujer accedió a una negociación que no prosperó.

“Le dije que si me da 30 mil dólares le tiro la escritura por la cabeza, porque no tengo dónde vivir. Tuvo la desfachatez de ofrecerme 9 mil dólares. Si por lo menos me diera para comprar un terreno aunque sea, pero ni si quera eso”, aseveró.

Y por si la indignación de Irma fuera poco, la respuesta que recibió cuando realizó la denuncia formal a las autoridades dejó al descubierto la inoperancia de la Justicia a la hora de resolver un caso simple, el cual se puede constatar con la documentación probatoria: “Yo hice la denuncia pero el oficial me dijo que esto va a tardar 30 años más o menos”.

La justicia promete resolver el caso cuando la mujer cumpla 119 años de edad y hasta entonces no tiene donde vivir mientras observa como modifican el hogar que construyó junto a su marido.

Fuente: El Ciudadano de Mar Chiquita